Como si el mundo entero se hubiese puesto de acuerdo para poner el tempo en modo flash, he aquí, sentada. Sentada pienso y miro, sí el mundo se hubiese vuelto cuerdo pasaría tan rápido, tan rápido, siendo tiempo lo menos posible. Como sí el tiempo que vives y desgarras por igual fuera la mordida de un perro rabioso que sangra y es efímera como una mirada; como la chica de enfrente que nunca tiene la misma cara, su pelo ahora es oscuro y no incita a nada. Como el beso de un amor que no se llegó a consolidar, efímero, o la adrenalina que precede a la caída.
El tiempo es una puta, por eso es efímero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario